La Justicia local investiga a la concesionaria Branka Motors tras una acumulación masiva de denuncias en tiempo récord. En menos de 24 horas, la UFI de Delitos Informáticos y Estafas recibió 20 presentaciones formales de clientes que reclaman la falta de entrega de motocicletas adquiridas a la firma.
El foco de la investigación
El fiscal Guillermo Heredia confirmó que el flujo de denunciantes comenzó el lunes al mediodía y continuó durante este martes con largas filas en Tribunales. El Ministerio Público prevé que el número de damnificados aumente significativamente en los próximos días.
La principal irregularidad detectada radica en las demoras excesivas en las entregas, que incumplen los plazos fijados en los contratos. Según fuentes judiciales, el comercio atraía clientes con precios notablemente inferiores a los del mercado: ofrecían modelos de 110 cc por $1.200.000, cuando en otras agencias el valor ronda los $2.000.000.
Tensión y antecedentes judiciales
La situación escaló el pasado lunes con una protesta frente al local de Avenida Rioja y 25 de Mayo, que terminó con incidentes y la agresión a un empleado.
Además, se registró un antecedente el viernes pasado, cuando un cliente de 48 años intentó llevarse una moto Keller Cronos 110 cc por sus propios medios ante la falta de respuestas. El hombre, que presentó su contrato de compra-venta, terminó imputado por hurto simple en grado de tentativa, resolviendo su situación con una suspensión de juicio a prueba.
Modus operandi bajo la lupa
A pesar de que los clientes pagaban en efectivo, la empresa dilataba la entrega con excusas sobre el stock, aun cuando las unidades estaban visibles en el salón. Actualmente:
- La cuenta de Instagram de la firma fue cerrada tras recibir múltiples escraches.
- No se registran detenidos en la causa principal por estafas hasta el momento.
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